Artistas
La polémica de las descargas en Internet y la industria del faranduleo sigue siendo tema de conversación y llenando las redes sociales con acalorados debates, acaparando un protagonismo distinto al que están acostumbrados.
Con el auge de Internet y las nuevas tecnologías el negocio de la música ve peligrar su status y arremete contra todo y contra todos sin ningún tipo de pudor, situando a sus primeros espadas en la línea de fuego de críticas y abucheos.
En un principio, muchos fueron los artistas que se posicionaron claramente a favor de las posturas más radicales de la industria o de la sociedad general de autores, con discursos claramente dirigidos a criminalizar a todo ser viviente con posibilidad de descargar cualquier tipo de contenido protegido por derechos de autor.
Esa estrategia no solo no les ha funcionado, sino que a más de uno le ha supuesto algún que otro disgusto, por lo que ahora todos los artistas han moderado su discurso, después de los múltiples acicates en forma de canon establecidos sobre cualquier tipo de cachivache capaz de grabar.
Es evidente que existe un problema de difícil solución, supongo que el mismo que se le plantea diariamente a muchas empresas que tienen que adaptar su actividad a la demanda y a la evolución tecnológica, es lo que se conoce como el desarrollo y la gestión de los negocios. Esto no es nada nuevo, siempre se ha dicho aquello de “reciclarse o morir” el leitmotiv elemental no sólo con el propósito de perpetuarse sino también de avanzar de cara al futuro.
No sé cómo se arregla esto, no tengo la solución y lo más triste es que percibo que los “profesionales” están incluso más perdidos que yo.
Comentarios
Escribir un comentario:

